Advierten que el estrés laboral puede generar enfermedades mortales

La Organización Internacional del Trabajo revela que más de dos millones de personas mueren en el mundo por enfermedades relacionadas por la actividad laboral.

El estrés laboral podría desencadenar desde malestares que no ponen en riesgo la vida, como la caída del cabello, hasta enfermedades mortales, como el cáncer, advirtió el Sistema Metropolitano de la Solidaridad (Sisol).

“El estrés no solo provoca dolor de cabeza, malestar o irritabilidad, si no que baja las defensas de nuestro sistema inmunológico, lo que nos hace más propensos a adquirir una serie de enfermedades”, explicó la psicóloga Soledad Valverde, del Sisol San Juan de Lurigancho.

Según datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), cada año más de dos millones de personas mueren en todo el mundo producto de enfermedades ocasionadas por la actividad laboral.

Además, señala que anualmente se registran más de 160 millones de casos de enfermedades profesionales no mortales, como dolencias a la piel, pérdida de audición inducida por el ruido, disminución de la visión y patologías respiratorias, entre las más habituales.

Valverde dijo al respecto, que la salud laboral implica desarrollar el trabajo en un ambiente “digno con condiciones de trabajo justas, además de un clima laboral armonioso y de respeto mutuo”.

“Un entorno laboral negativo genera malestar, un ambiente de tensión y estrés, lo que se deriva en poca productividad, poco compromiso con la organización”, enfatizó.

Asma, caída de cabello, problemas a la piel (acné, rosácea), dolores de cabeza, musculares y articulares, son los males más comunes que desencadena el estrés laboral. Pero también se produce un desequilibrio emocional que se manifiesta en ansiedad, depresión, preocupación excesiva, desconcentración, lo que lleva a que se deteriore la agilidad mental, respondiéndose con lentitud ante situaciones de emergencia.

La especialista del SISOL recomendó practicar ejercicio físico como mejor remedio para evitar estas enfermedades. “(El ejercicio físico) mejora la irrigación del cerebro, aumenta la capacidad y agilidad mental, favorece la autoestima, mejora el estado de ánimo, favorece el buen humor, aumenta la eficacia del corazón, ayuda a liberar la tensión, favorece el descanso y el sueño, relaja los músculos y mejora la oxigenación de las células del cuerpo.”, refirió.

Diario Gestión (01/05/2014)