¿Cómo mejorar sus habilidades directivas a través de los videojuegos?

discapacidad[1]Tamara Muñoz

¿Siente que cada vez pasa más tiempo frente al computador o su consola de videojuegos? Eso que usted ve como una perdida de tiempo, puede ser beneficioso para su gestión de carrera. Conversamos con un desarrollador de juegos y un experto organizacional para ahondar en esto.

La mayoría de los directivos de las empresas se mueven en un ambiente competitivo y dinámico, en el que los tiempos de ocio no están permitidos. Sin embargo, algunas empresas en América Latina están comenzando a aprovechar estos espacios para promover a través de sus departamentos de Recursos Humanos el uso de videojuegos que permiten aumentar habilidades como la creatividad, el trabajo en equipo, la resolución de conflictos, la negociación y la delegación.

Entrevistamos a un desarrollador de videojuegos en España y a un experto en gestión organizacional para entender de qué manera los juegos pueden convertirse en una buena herramienta para que los ejecutivos de las grandes compañías puedan desarrollar sus capacidades.

Jugando aprendo a dirigir mejor

En América Latina existen varias empresas, en países como España, México y Panamá, que usan los videojuegos como herramientas para potenciar las capacidades de sus ejecutivos. Incluso, hay líneas áreas, fuerzas armadas y otras organizaciones, que tienen verdaderos estudios de simulación en que capacitan, por ejemplo a los futuros pilotos de aviones ¿Qué ha llevado a que este tipo de prácticas se masifiquen en esta región?

En general, los ejecutivos tienen jornadas arduas, donde deben compatibilizar su vida profesional, con la familiar. Y debido a eso, para muchos jugar es sinónimo de perder el tiempo. Sin embargo, eso no es así, tal y como lo señala Eduardo Abarzúa, director del Magíster en Gestión de Organizaciones de la Universidad Alberto Hurtado, en Chile.“Los juegos de estrategia pueden desarrollar de forma más rápida las habilidades directivas, ya que de una manera intensiva y experiencial, recrean situaciones realesdonde las personas ponen en juego sus habilidades profesionales, auto-observándose y recibiendo feedback contingente y significativo sobre sus desempeños. Luego se extraen conclusiones que pueden o no ir acompañas de referencias teóricas para finalmente volver a aplicar dichos aprendizajes en otra situacion experiencial. Se completa así la adquisición de destrezas en un modelo de laboratorio de aprendizaje”, señala Abarzúa.

Y al parecer, los desarrolladores de videojuegos han entendido esto. ByteRealms, compañía española de videojuegos, compuesta por profesionales ligados a la informática, la tecnología y la educación, ya ha lanzado hasta la fecha cinco juegos y un simulador enfocados en aumentar las capacidades directivas, convencidos de que los juegos son un elemento fundamental en el desarrollo de éstas. “Existen cursos que pueden enseñar teoría, te pueden ayudar a entender qué es el liderazgo y de qué manera se puede mejorar día a día, pero es como leer un libro sobre baloncesto, nunca aprenderás a tirar a la canasta así. Al final, siempre vas a necesitar coger una pelota”, enfatiza Francisco Gallegos, director Técnico de ByteRealms.

Incluso empresas como IBM y Seriosity, han desarrollado estudios sobre cómo se potencia el liderazgo, la productividad e innovación en los juegos online y han creado una plataforma que tiene como objetivo su aplicación a la empresa.

Gracias a esta investigación, además se han descubierto cómo una serie de características propias de los videojuegos podrían implementarse en las organizaciones: La movitación, el intercambio de información y la colaboración, la transparencia, el reconocimiento de los logros y la visibilidad de las redes de comunicación.

¿Cuáles son los riesgos que se corren con los videojuegos?

A pesar de los beneficios que pueden traer los videojuegos para los directivos, se debe tener claro que también existen riesgos asociados a su uso en exceso. “No hay que olvidar que se trata de herramientas para desarrollar habilidades y no son un objetivo en sí mismo. Por lo mismo, su utilidad está condicionada por la pertinencia frente a problemáticas recurrentes o específicas que tiene una empresa y las necesidades de desarrollo de habilidades de sus integrantes”, señala Eduardo Abarzúa.

Además, para implementar este tipo de tecnología al interior de las empresas, debe existir un especialista que la administre, ya que si esto no es así se puede reforzar la comunicación digital y remota, lo que podría afectar la comunicación cara a cara. Disminuyendo la importancia y el desarrollo de otras habilidades profesionales como la observación y la empatía.

“Otro riesgo es que este tipo de tecnología podría acrecentar el uso de habilidades cognitivas vinculadas a la situación, con poca mediación de la emocionalidad y el contexto, que muchas veces son elementos que condicionan el actuar eficaz de las personas”, agrega Abarzúa. De esta manera se generaría un menoscabo y no se lograría obtener lo que se buscaba en un principio: Aumentar las habilidades directivas.

Finalmente, hay que tener en cuenta que existen otras alternativas para aumentar las habilidades de los ejecutivos “El estudio de casos, el coaching y el mentoring pueden aportar en esta materia. También, pueden hacerlo actividades integrales como los assessments centers, las pasantías o las experiencias en dirección de proyectos y fuerzas de tarea con acompañamiento que permitan la auto-observación y el aprendizaje”, señala Abarzúa.

Fuente: América Economia