La paloma y la hormiga

paloma

Érase una hormiga que bajó a un manantial para beber un poco de agua. La pequeña al no tener estabilidad sobre la hoja en la que se encontraba parada bebiendo, fue arrastrada por la corriente y justo cuando estaba por ahogarse, una paloma que vio el incidente, desprendió una ramita de un árbol y la arrojó cerca a la corriente. La hormiga con esfuerzo logró subirse a dicha rama y se salvó. La hormiga agradeció la ayuda a la paloma y ambas siguieron su camino.

Más tarde en el bosque, un cazador de pájaros intentaba cazar a la paloma. La hormiga que andaba cerca del cazador, al ver lo que sucedía fue corriendo hacia él y le picó en el talón, haciéndolo soltar su arma. La paloma aprovechó el momento y salió volando.

Reflexión

Con esta breve historia, Esopo nos enseña sobre el agradecimiento. La hormiga fue ayudada por la paloma y luego esta última ayudó a la más pequeña. Es importante saber corresponder los favores que nos hacen. Siempre debemos estar agradecidos de la ayuda brindada por otras personas y tenemos que saber retornar en el momento oportuno dicha ayuda.

¿Eres agradecido con los demás?